domingo, 20 de octubre de 2024

Influencias, estilística y estructura del Templo de San José Chiapa, Puebla



Fachada del templo de San José Chiapa. Imagen tomada del libro El estado de Puebla, 
Secretaría de Turismo del Estado de Puebla (2001).


 Andrés Armando Sánchez Hernández* 

El conjunto religioso realizado en la población de San José Chiapa, Puebla, es el reflejo, como toda la arquitectura, de las influencias estilísticas mediante el uso de elementos y ornamentos que expresan aspectos simbólicos, tanto con fines litúrgicos como funcionales. Aspectos que están ubicados, dentro de un contexto del arte y su historia, en este caso de la iglesia católica del siglo XVII y de los albores de la consolidación del Virreinato. Además, este conjunto adquiere un significado muy importante relacionado a un acontecimiento y su presencia; un religioso con varios cargos importantes en la Nueva España: el venerable don Juan de Palafox y Mendoza quien se recluyó en ese lugar por su relativa cercanía con la Ciudad de Puebla. 

    En la época que el prelado estuvo en San José Chiapa, el lugar era un territorio rural, agreste y polvoriento, en donde estuvo casi incomunicado. Realmente fue el lugar adecuado para que don Juan de Palafox y Mendoza quedara protegido de la persecución de que era objeto por parte de los jesuitas. En la actualidad el sitio además de su uso religioso está reconocido como patrimonio cultural. Muy cerca se encuentra la fábrica automotriz alemana AUDI, instalada ahí en el año 2006. 

    Durante el siglo XVII las ciudades de mayor importancia eran la ciudad capital del virreinato de México y en segundo lugar la Ciudad de Los Ángeles (Puebla), Tlaxcala por ser una de las primeras refundaciones, Veracruz y otras ciudades estratégicamente impulsadas por el nuevo sistema administrativo surgido por el propio Hernán Cortés y, después por el Virreinato. De ahí muchas de ellas tenían calidad de villas como procesos primigenios de las refundaciones después de las conquistas, como la Villa de la Veracruz, la Villa de Carrión, etcétera. 

    Los primeros templos y conventos del siglo XVI se habían construido usando la estilística definida por una arquitectura medieval y renacentista (quattrocento), plateresco con influencia isabelina, así como por el uso de algunos elementos o detalles de origen islámico. En ese marco, la arquitectura llegaba a América, también llamada las Indias; ya entrado el siglo XVII eran la respuesta de las vanguardias e influencia de un estilo derivado del quattrocento, con características basadas en los Tratadistas, pasando por Vitrubio, Viñola a Serlio. Ya en el cinquecento con el renacimiento español, con particularidades desarrolladas en el seno de la monarquía y la “modernización” de las ciudades de origen medieval como Valladolid, en Castilla y León, al utilizar el manierismo impulsado por Juan de Herrera en la Catedral vallisolitana, por cierto, en un manierismo muy básico y sobrio, sin llegar a ser lo que se definió en el conjunto del Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial, ni muchos menos, luego en la citada Basílica Catedral de México, o en la Ciudad de los Ángeles, Puebla con las intervenciones subsecuentes de los siglos posteriores, llenándolas de riqueza estética y opulencia con que llega hasta nuestros días. 

    El manierismo, o estilo herreriano, por obvias razones fue llamado renacimiento español, era un movimiento que alteraba el sistema de proporcionamiento mediante el uso de los elementos de los clásicos greco-romanos en otra interpretación de sus elementos, y otros fines estilísticos. No era ajeno ver dos columnas con una hornacina y una imagen católica o de la monarquía, frontones interrumpidos, este manierismo, dio paso al barroco con una explosión de movimiento y “miedo al vacío”, siendo un elemento muy común inspiración de Bernini en el Baldaquino de Roma: la columna salomónica. Otro elemento muy usado en las catedrales fue la construcción de dos torres campanario, y en algunas parroquias, que recuerdan un poco una influencia o evolución desde los templos románicos aunque más bajas, y en el herreriano, más altas pero ornamentado con cornisas, almenas o pináculos, claraboyas mixtilíneas, etcétera, siendo ubicables estilísticamente dentro del manierismo. 

    La construcción de la Catedral de Puebla pasó por varias etapas y estilos, uno de estos estilos fue precisamente el estilo herreriano, una arquitectura nacida en Valladolid, en Castilla y León, en España, que había sido impulsada por la Corona, específicamente ya en los años de reinado de Felipe II, con la construcción del Real Monasterio del Escorial, en las cercanías de Madrid. Una arquitectura que se utilizaría no sólo en España, sino en grandes construcciones del virreinato de la Nueva España y Perú, y que tomó gran relevancia al ser empleada en la construcción de grandes templos o catedrales, incluso casonas o colegios. 

    El 22 de julio de 1640, cuando don Juan de Palafox y Mendoza llegó a Puebla, la catedral ya había sido iniciada y trabajó durante nueve años para consagrarla en 1649. El ilustre prelado tuvo nombramientos y responsabilidades muy importantes en la Nueva España, no sólo en la Ciudad de los Ángeles: “Obispo de la Angelópolis, visitador General del Reino, Juez de Residencia de dos Virreyes y que poco antes había sido Arzobispo electo de México y Virrey y Capitán de la Nueva España” (sc) (De la Maza, pps.10-11). Pero, quien fuera beatificado en Burgos de Osma tuvo que salir huyendo de la Ciudad de los Ángeles, como lo expuso en este párrafo de su carta, citada por Moriones (2011):

Determinado a salvar la República con mi fuga, y a impedir, si pudiese, a costa de mis trabajos, los pecados de mis adversarios, o a lo menos suavizar sus iras, para que el pueblo inocente no fuese la victima de nuestros particulares desaciertos; encomendando ante todas cosas mi Rebaño al Eterno Pastor, nombrando también tres Vicarios Generales, para unos por otros se sustituyesen en la defensa de la Jurisdicción Eclesiástica, en caso de audiencia u otro legítimo impedimento; escrita a mi Cabildo una carta en la que le participaba las causas que me precisaban a ausentarme por algún tiempo y exhortaba a la defensa de la Jurisdicción, salí secretamente de la ciudad, acompañado solamente de dos Familiares, mi confesor y Secretario, pues a la demás familia la envié por diversos caminos, para que, no acertando mis enemigos con el que yo llevaba, ignorasen el lugar de mi retiro y hui a los montes (p. 163).

Vista general del templo de San José Chiapa. Foto: Andrés Armando Sánchez Hernández. 

    El legado de Don Juan de Palafox y Mendoza en la Nueva España, es por demás destacable, no solamente en grandes construcciones y magníficos lugares, sino en exquisitas obras como la Biblioteca Palafoxiana fundada en 1645 y reconocida como Memoria del Mundo por la UNESCO en 2005. 

    En ese contexto, la construcción de un templo en San Jose Chiapa donde aún se alojan reliquias de segundo grado, en una capilla, que por la forma recuerda la proeza estética y monumental que ya se ha descrito con la construcción y diseño de la Basílica Catedral de Puebla, no pasó desapercibida al usar esa combinación de pilares y columnas similares, pero en menores dimensiones. Lo mismo que dar relevancia a un retablo mayor en este caso realizado en magnífico ónix o alabastro mexicano, de muy alto nivel, de exquisito trabajo y refinamiento. En el centro aparece un Cristo crucificado, con María y Magdalena, así como dos angelitos que recuerdan a los niños que ornamentan la fuente de San Miguel de la Ciudad de Puebla, fechada en 1777, y realizada por Juan Antonio de Santa María.

    El uso de la columna salomónica en San José, Chiapa, es magistral, ya que el trabajo en ónix, o alabastro mexicano de Tecali en todo el retablo del altar mayor donde prevalece esta columna, tiene cierta similitud con el Retablo de las Animas de Quecholac, Puebla, que se expone en torno a tres niveles, en dos de las cuales tiene las citadas columnas similar al Retablo de los Reyes de la Basílica Catedral de Puebla, donde se aprecia en una de las pinturas al mismísimo don Juan de Palafox y Mendoza, entre otros retablos.

    Otros trabajos que han analizado esta obra se ubican  en un primer acercamiento a la arquitectura de este conjunto religioso , de nuestra autoría, son varios, pero no pueden dejar de mencionarse otros textos que se hicieron con  antelación: La Capilla de San José Chiapa, de Francisco de la Maza (1960), documento que detalla las particularidades del conjunto y expone datos que permiten contextualizar la investigación. Igualmente, las Memorias del ciclo de conferencias sobre la vida y obra de Juan de Palafox y Mendoza, en 2011 , con motivo de su beatificación. Un detalle encontrado, en un texto , es que no menciona al magnífico retablo de San José Chiapa.

    En ese contexto explicamos que las influencias estilísticas del conjunto son dos las que más destacan: 1) El herreriano, 2) El barroco, sobrio, con modalidad de uso de pilastra estípite en la fachada. 

    El estilo herreriano, lo encontramos en varios elementos de la estructura del edificio, se puede decir, que el diseño en su conjunto lo es, es la consecuencia del manierismo , ya descrito anteriormente, relacionándolo con la Basílica Catedral de Puebla. Pero la ornamentación es barroca, muy temprana, por cierto.

Retablo del templo de San José Chiapa. Foto: Guillermo Aldana. Tomada del libro 
El Estado de Puebla, Secretaría de Turismo del Estado de Puebla (2001).

    El estilo barroco se define en el diseño de la estructura del templo y explícitamente en las columnas que dividen y columnas salomónicas que nos recuerdan al Antiguo Testamento. Además, del Nuevo Testamento que relata la historia de Jesús, María y José. Incluso, columnas que nos recuerdan al rey Salomón, quien construyó el Primer Templo de Jerusalén (Yerushalaim). En la arquitectura su presencia no pasa desapercibida en el Baldaquino de Roma, terminado después de varios años, en 1634, realizado por Bernini, quien fuera punta de lanza para exponer un estilo como el barroco como un terror al vacío, pero sobre todo con una arquitectura que tenía movimiento, en lo que las columnas salomónicas, eran el mejor ejemplo.

    En cuanto a las pilastras estípites, existen muchos datos que permiten comprender su uso. En esta fachada son tempranas, pues se difunden en altares y fachadas como expresión del churrigueresco, un barroco que nació en el siglo XVIII, y caracterizó a toda una generación de edificios religiosos, siendo los momentos cumbre del barroco, hasta su decadencia con la llegada del Neoclásico. Regresando al uso de la pilastra estípite en San José Chiapa, que es magistral, por sus dimensiones siendo tal vez, las más grandes de todos los templos, además, destacan los significados y elementos que la ornamentaron pasando por el uso de escudos como el Escudo episcopal de Palafox, y el de Ariza, una población en el Municipio de Zaragoza en Aragón, España.

    El partido arquitectónico de este conjunto religioso expone por lo tanto la función de capilla, pero la estructura y composición de la planta y forma en el uso de  columnas compuestas en torno a tres naves, recuerdan la idea del partido arquitectónico de la Basílica Catedral de Puebla, incluso, por el color y proporciones de las columnas, pues contiene entre sus elementos y diseño el trazado de una nave en forma catedralicia con base en tres naves. En este caso muy pequeños espacios. Incluso, utiliza las columnas sobrepuestas análogas a la Basílica Catedral de Puebla. No obstante que el edificio asumió una serie de influencias como el herreriano en la estética de las citadas columnas, contiene en su exterior elementos barrocos, al igual que en la ornamentación del templo, pero sobre la base de los elementos manieristas, fuertemente influenciado por los tratados de Sebastian Serlio. Si partimos de las Instructiones fabricae et supellectilis ecclesisticae de Carlos Borromeo, comprendemos que, para las dimensiones o amplitud del sitio de la iglesia, más bien del templo se tomaban en cuenta ciertas particularidades:

Además, de la amplitud del sitio de la iglesia debe ser de tal modo que pueda contener no sólo a la multitud del pueblo que habita el lugar, donde quedará la edificación de la iglesia ya parroquial, ya colegial, asisten a las solemnidades. Al respecto, no debe de cuidarse esta razón: que para cada hombre pueda haber tanto espacio cuanta es la medida de un codo y ocho pulgadas, por cada lado; y esto además del espacio que contienen las columnas o pilastras y las paredes. (Borromeo, 2010, p.6)

    En ese marco se comprende que las dimensiones del templo de San José Chiapa, son realmente pequeñas, por la escasa población existente. Lo mismo sucede con la forma del templo de planta crucial, que para esos años era una de las formas más comunes en los recintos religiosos de estilo manierista, estilo usado magistralmente en la Basílica Catedral de Puebla, y en este caso, en esta capilla. Borromeo expuso esa idea:

 Y esta misma iglesia, semejante a una cruz, o bien que vaya a tener solamente o una, o tres, o cinco como dicen, naves, puede constatar tanto de otras proporciones múltiples y medidas, como de esta única: con dos capillas naturalmente fuera del ingreso de la capilla mayor, construidas a uno y otro lado, las cuales, trazadas a similitud de brazos, sobresalgan de todo edificio de la iglesia según su amplitud, y por fuera sean algún tanto prominentes, según el tipo de arquitectura. (2010, p. 7)

    En la planta crucial de la capilla de San José Chiapa, aunque no está presente, se aprecia una influencia manierista en la conformación de sus elementos, pero, con ornamentación barroca, derivada de la influencia, que definió el manierismo. En las fachadas vemos como se expuso el uso de las adarajas en la base de las torres campanarios, más que un sistema constructivo se aprecia como elemento ornamental. 

    Este conjunto religioso y su hermoso altar mayor recuerda el altar mayor de los reyes en Catedral de Puebla, como ya se dijo, sin embargo, tiene sus propias particularidades, entre ellas algunos detalles del báculo del Obispo que ornamentan el marco de ónix que custodia un óleo de la Sagrada Familia, u ornamentación de listones ondulantes en torno a las hornacinas donde se exponen las imágenes.

    A manera de conclusiones podemos mencionar que la presencia de don Juan de Palafox y Mendoza permitió la construcción no sólo de una serie de edificios religiosos como la Catedral o este conjunto en San José Chiapa, aparte de un gran legado cultural material e inmaterial. En cuanto al conjunto religioso de San José Chiapa, es un magnífico ejemplo de la combinación de dos movimientos estilísticos, que en la actualidad se pueden apreciar en su magnificencia y buen estado de conservación. Además, de mantenerse muchos de sus objetos in situ para el deleite tanto de lo religioso, como de lo histórico.

*Doctor en Ciudad, territorio y sustentabilidad por la UdG del programa consolidado del CONAHCYT. Docente investigador de la Facultad de Arquitectura-BUAP en la licenciatura de urbanismo y la maestría en arquitectura con especialidad en conservación del patrimonio edificado. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1. Correo e-. andres.sanchez@correo.buap.mx

Bibliografía

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Borromeo, C. (2010) Instrucciones de la fábrica y del ajuar eclesiásticos. KI

De la Maza, F. (1960) La capilla de San José Chiapa. INAH.

IMACP (2011) Palafox Obra y legado. Memorias del ciclo de conferencias sobre la vida y obra de Juan de Palafox y Mendoza. Municipio de Puebla. Gobierno Municipal de Puebla, Ciudad que queremos.

Sánchez, H., A.A. y Teutli, L. M. (2016) Arquitectura Palafoxiana. Distancias y cercanías estilísticas entre la catedral de Puebla y el templo de San José, Chiapa, Puebla, México. En Sánchez, H. A.A. Teutli, L. M. (Coord.) (2016) San José Chiapa, Puebla, México ante la llegada de Audi. Puebla: Dirección de Fomento Editorial, BUAP. pp.s. 15-34 

__________________________(2018) “Linkage betwen blessed Juan de Palafox y Mendoza and the religious complex colonial art at San José Chiapa, Puebla State, México”. En Ayse Güngor, Art history studies: Art & Society. Istambul: DAKAM.

Moriones, I. (2011). El beato Juan de Palafox en su retiro de Chiapa. En IMACP (2011) Palafox Obra y legado. Memorias del ciclo de conferencias sobre la vida y obra de Juan de Palafox y Mendoza. Municipio de Puebla. Gobierno Municipal de Puebla, Ciudad que queremos, p.163.

UNAM. (s/f) Manierismo | Portal Académico del CCH (unam.mx). Portal UNAM-CCH.https://e1.portalacademico.cch.unam.mx/alumno/historiauniversal1/unidad3/culturaSXVI/manierismo. Consultado, 28, 03,2024.

Villa, S. F. J. (1835). Puebla. Sagrada y profana. Informe dado a su muy ilustre Ayuntamiento.  El año de 1746, por el M.E.P. Fray Juan Villa Sánchez. Valladolid: Casa del ciudadano José María Campo. 




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