domingo, 25 de agosto de 2024

Delicias culinarias de la Sierra Poblana: una mirada a la cocina de doña Soledad Bonilla

 


 Paisaje del majestuoso cerro Zotolo y cumbre de Moragco. Foto: Amparo Molina Bonilla, 2023.


Luis Eduardo Torres Molina* 

Parte destacada de la comida mexicana, la cocina poblana, reconocida por platillos tan exquisitos e icónicos como los chiles en nogada o el mole poblano, es un patrimonio cultural de los habitantes de este Estado, un sello de identidad y un resumen de su historia.

Entre las montañas de la serranía poblana, encontramos también una amplia riqueza culinaria, digna de conocer y disfrutar, pues es parte de nuestro legado,  producto de la unión de ambos mundos (América y Europa). Platillos y postres elaborados con el esmero de manos centenarias y los frutos de esta tierra, crean experiencias sublimes, que aguardan para conquistar a los paladares más exigentes.

Esta región constituye el extremo sur de la Sierra Madre Oriental, en donde encontramos majestuosas montañas y profundos barrancos, con suelos y climas diversos, aunque predomina el templado subhúmedo, lo cual ha sido terreno fértil para una diversidad de productos agrícolas, que van desde semillas como maíz, frijol, cebada, haba y trigo, hasta frutos como manzano, pera, durazno, ciruelo, capulín, níspero, nogal; bayas diversas, calabazas y chilacayotes, además de diferentes especies animales, una gran variedad de hongos multicolores y en algunas zonas, múltiples especies de la planta del maguey.

En Tetela de Ocampo, cuna de héroes y heroínas, donde florecen bosques que permiten disfrutar de la tranquilidad de la naturaleza, reside doña Soledad Bonilla Arellano, con su esposo, el profesor jubilado Ángel Molina Xalcuaco, ambos descendientes de aguerridos hombres y mujeres que por más de dos siglos, han defendido la soberanía y libertad de México, además de promover el desarrollo nacional a través de la educación.

Con sonrisa apacible, voz firme y espíritu alegre, cautiva a quienes la tratan por su personalidad sencilla y transparente, además de su particular don para las artes culinarias, que confiesa, heredó de su madre, la señora Gudelia Arellano Segura y a su vez ella de su abuela, doña Gertrudis Portilla, quién junto a sus hijas y sobrinas, además de otras distinguidas damas, formaban parte del Club de Mujeres Liberales de Tetela de Ocampo, que el 9 de diciembre de 1900, emitieron el Manifiesto de las Damas Liberales de Tetela de Ocampo, a favor de la igualdad, el progreso y la educación de la juventud (Torres & Molina, 2023).

No es casualidad este espíritu liberal familiar, pues la matriarca de la familia, Victoriana Segura, junto a su esposo, el capitán insurgente Juan Nepomuceno Bonilla, pelearon al lado del Siervo de la Nación José María Morelos y Pavón y posteriormente al lado de Agustín de Iturbide, hasta la consumación de la Independencia, constatando estos hechos para la posteridad, a través de sus misivas, así como la celosa receta de los chiles en nogada de doña Victoriana, conservada en el acervo de la familia Molina Bonilla, que resguarda la Sociedad de Defensores de la República Mexicana y sus Descendientes Asociación Civil.

Doña Gudelia Arellano recuerda, fue una mujer sencilla, con un verdadero don para la cocina, preparando con maestría platillos como tixmoles, moles, carnes y pescados en variedad de formas; hongos silvestres, antojitos y dulces de todas las frutas y semillas, además de vinos y licores, destacando unos duraznos secos, que es secreta receta familiar. El mole, lo preparaba también una de su hermanas mayores, doña María Bonilla Arellano, ya fallecida, quién se hizo acreedora a diversos premios y reconocimientos por la calidad y particular sazón de este platillo, que sus descendientes continúan elaborando y han conquistado con él paladares fuera de México.

Entre todas las anécdotas y delicias compartidas, doña Soledad, con ayuda de su hija Amparo Molina Bonilla elaboraron, para compartir las recetas con los lectores de la revista Poblanidades, dos platillos tradicionales propios de la temporada: un tixmole de carne y un dulce de capulín.

Vista del Palacio Municipal de Tetela de Ocampo. Foto: Amparo Molina Bonilla, 2023.

 

Tixmole o Mole de Olla

Ingredientes

1 kilogramo de carne de res o pollo (al gusto).

6 o 7 chiles guajillos.

2 o 3 chiles chipotles (dependiendo el picor que se desee).

2 o 3 chiles anchos o chiles poblanos (dependiendo el picor que se desee).

3 jitomates maduros.

½ kilogramo de chayotextle o del fruto del chayote (dependiendo el gusto y disponibilidad).

Un trozo de cebolla.

Una rama grande de epazote.

Dos dientes de ajo medianos.

Sal (al gusto).

Aceite o manteca (depende el gusto).

Preparación

Se hierve la carne (res o pollo), junto a la cebolla, ajo y se agrega sal al gusto. En un recipiente aparte se hierven los 3 jitomates y en otro, el chayotextle o chayote en trozos.

En otra cazuela se hierven los chiles guajillos, chipotles y chiles anchos. Ya que están suaves, se desvenan. Posteriormente se licúan los chiles y el jitomate cocido (antiguamente se empleaba el molcajete) y se sazona con un poquito de aceite o manteca.

Se agrega el caldo de pollo o res y se incorpora el epazote. Inmediatamente después se incorpora la carne y el chayotextle o chayote en cubitos y se deja hervir, para que la salsa y el epazote suelten su sabor. Se debe probar en este punto y se añade sal al gusto.

Se sirve en un plato el caldo con una pieza de carne y chayotextle, sugiriendo dejar el epazote, lo cual despedirá un aroma muy cautivador. Es una comida caldosa tradicional, que se puede disfrutar durante todo el año.

Se sugiere acompañar este platillo con un vaso de octli o pulque de Tentzoncuahuigtic, que muchos paladares aseguran, es el mejor de la región por las particularidades de su tierra, clima y el esmero de sus productores por generaciones, tradición que es preciso rescatar; el lugar se encuentra a una altitud considerable en la Sierra poblana, desde donde se aprecian todos los volcanes del centro de México.

Doña Soledad Bonilla, después de preparar el dulce de capulín. Foto: Amparo Molina Bonilla, 2023.


Dulce seco de capulín

El capulín es conocido como capolcohuit en náhuatl, también llamado el cerezo mexicano. Además de ser consumidos los frutos, las hojas sirven en infusión para problemas gastrointestinales, mientras que en algunas entidades, se emplean las ramas para confeccionar amuletos.

Ingredientes:

½ kilogramo o dos medidas con latas de sardinas de capulines maduros.

¼ de taza de azúcar.

Una cucharada sopera de harina de trigo.

Preparación

Se lavan muy bien los capulines y se dejan escurrir. En una cacerola u olla de barro se colocan las frutas y con las manos perfectamente limpias se aplastan, dejando las frutas machacadas con todo y semillas, agregando la cucharada de harina y disolviéndola perfectamente con la pulpa. Después se coloca esto a fuego alto y se agrega pausadamente el azúcar, para que se incorpore y se mueve con una pala de madera. Cuando se haya disuelto el azúcar, se disminuye la flama y se continúa moviendo, hasta que el jugo del capulín se empieza a evaporar poco a poco y la mezcla uniforme se empieza a endurecer, cuidando que no se queme ninguna parte de la preparación. El dulce estará listo, en cuanto esté casi seco y firme.

Como particularidad, las semillas otorgan un toque especial al sabor, además del agradable jugueteo en la boca para los comensales, que muchas veces se deleitan partiéndolas con los dientes y comiendo el contenido de las mismas.

Tradicionalmente se sirve envuelto en hojas de maíz secas, como “tamalitos” y se degusta como golosina. En papel encerado y aún a temperatura ambiente, puede durar varios meses.

Este dulce, se puede acompañar con una copa de huiquiño, vino dulce artesanal elaborado a partir de la fermentación de los frutas conocidas como huitzitzil, este es un arbusto silvestre del que nacen pequeñas bayas similares al capulín. Esta bebida tiene un color rojizo oscuro, con un aroma característico de las bayas, sabor frutal y ligera acidez.

A través de estas delicias culinarias que cautivan la totalidad de los sentidos, podemos reencontrarnos con nuestro pasado y el visitante se podrá imbuir en la mística, la cultura e historia de esta tierra bella y milenaria que es la Sierra Norte de Puebla.

 *Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). Preside la Sociedad de Defensores de la República Mexicana y sus Descendientes A.C., autor del libro Breviario de Abadón (2013). Rojo Siena editor.

Bibliografía

Torres Molina, Luis E. & Molina Bonilla, Amparo. (2023). La Transformación de la Sierra Poblana a través de los ojos de un maestro liberal. México: IPPI-CONCYTEP. Recuperado el 7 de julio de 2023, del sitio: https://concytep.gob.mx/publicaciones/libro-c-l-2023-02-51-la-transformacion-de-la-sierra-poblana-a-traves-de-los-ojos-de-un-maestro-liberal#1 

Montagner, L. (19 de septiembre de 2022). Receta de los chiles en nogada de la época de la Independencia. Recuperada del sitio: https://municipiospuebla.mx/nota/2022-09-19/puebla/receta-de-chiles-en-nogada-de-la-época-de-la-independencia

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